Por Santiago

No hay nadie que frene a la belga Justine Henin. Como a esa locomotora que avanzó sin nadie arriba (!) por algunas provincias de Argentina el mes pasado, a la número 1 del mundo no hay con qué darle. Le ganó ayer la final del torneo de Sydney, Australia, a su escolta en el escalafón, la rusa Svetlana Kuznetsova, por 4-6, 6-2 y 6-4 en 2 horas y 16 minutos.
La victoria de ayer fue la 28° seguida para Henin (no pierde desde las semifinales en Wimbledon del año pasado) y significó el 40° torneo en el que se consagra campeona.
En el dobles se consagraron campeonas las chinas Zi Yan y Jie Zheng, al vencer en la final a la ucraniana Tatiana Perebiynis y la búlgara Tatiana Poutchek por 6-4 y 7-6 (5).
Pero la que festejó ayer fue la griega Eleni Danilidou. Consiguió el título en Hobart, Australia, sin jugar el último partido: la rusa Vera Zvonareva, quien iba a ser su oponente, no jugó por una lesión en su tobillo izquierdo.
Las españolas Anabel Medina Garrigues y Virginia Ruano Pascual se quedaron con el título en la modalidad de dobles, tras imponerse a Danilidou -no pudo tener doble festejo- y a la alemana Jasmin Woehr por 6-2 y 6-4.
