Por Santiago

No es casual el título. A pocos minutos del regreso de una de las mejores bandas de rock de todos los tiempos, Soda Stereo, utilizamos su frase de despedida para despedir a gigantes del deporte.
Los Pumas vencieron por 2° vez en este Mundial al seleccionado organizador, el de Francia por 34-10 y se quedaron con el 3° puesto, lo cual es su mejor actuación en un Mundial.
Después de una muy dolorosa derrota en la semifinal del domingo, ante Sudáfrica (que mañana disputará la final ante Inglaterra, en la búsqueda de ambos por su 2° título mundial) por 37-13 en un partido lleno de errores por parte de los argentinos, estos verdaderos leones se repusieron y se hicieron una promesa: coronar este Mundial brillante de la mejor manera y que la gente no los despida de manera poco feliz.
Pasó el escándalo del final del partido ante los Springboks y llegó este partido. Los franceses tenían muchísimas ganas de una revancha por la caída ante este equipo sudamericano en el partido inaugural el 7 de septiembre, en este mismo estadio, por 17-12, además que Argentina les había ganado 5 de los últimos 6 enfrentamientos anteriores al de hoy. Y se notó que los galos iban en busca de revancha: en cada amontonamiento había golpes innecesarios y provocadores, que los argentinos trataron en la mayoría de las veces de evitar contestar. Después de dos jugadas en la que los franceses probaron la defensa argentina, Los Pumas se alejaron de su ingoal y en 5 minutos convirtieron dos tries. Lo que siguió estuvo de más: el corazón argentino pudo más que las ganas de tomarse revancha de los franceses y hubo un premio más que merecido para todo el equipo, del cual algunos jugadores y el técnico dejarán de formar parte el día de hoy.
Una vez más, Los Pumas representaron muy bien al deporte argentino. Todos los que los seguimos desde el comienzo (algunos los seguimos hasta hoy) les decimos: ¡gracias... totales!
