La norteamericana Serena Williams venció con paliza incluida a la rusa Maria Sharapova y logró su octavo título de Grand Slam


Ya hay campeones en el Abierto de Australia. Ahora faltará definir el campeón en singles masculinos y los campeones en el dobles mixto.

Ayer por la noche -plena tarde en Australia- se terminó el singles femenino y el dobles masculino del torneo, mientras que antes de ayer llegaba el final para el dobles femenino.

En la final de los individuales de mujeres, la estadounidense Serena Williams alcanzó su octavo título de un torneo del Grand Slam -tercero en Australia- al superar a la bonita joven rusa Maria Sharapova por 6-1 y 6-2 en una hora y 23 minutos. Fue un partido en el que le salió todo bien a la actual 81 del mundo -a partir del lunes quedaría en el puesto 14- y la primera preclasificada -desde el lunes, número 1 de vuelta- lo sintió. En el primer set Serena se puso muy rápido arriba 5-0. La rusa simuló una recuperación y se puso 1-5, pero otra vez volvió el mejor juego de la menor de las Williams para llevarse el set. Parecido al primer set fue el segundo, ya que Serena se adelantó rápidamente y su rival no tuvo nada que hacer. Entonces, no caben adjetivos para describir lo que fue una paliza. Minutos más tarde de la finalización del encuentro, dedicó su triunfo a sus fans y a los que criticaban su estado físico -por cierto, con unos kilitos más encima-.

En la otra final que se disputó en la penúltima jornada del torneo, la dupla número 1 del mundo entre los varones, formada por los hermanos Boby Mike Bryan derrotó a la segunda mejor pareja del mundo -Jonas Bjorkman y Max Mirnyi- por un doble 7-5. El partido fue entretenido y hubo algunos puntos para el aplauso del público.