María será número 1 a partir del lunes y va por su tercer Grand SlamLa menor de las Williams no pudo tener una mejor vuelta al tenis


En la jornada de ayer se definieron las dos finalistas del Australian Open en el singles femenino: son la rusa María Sharapova y la estadounidense Serena Williams.

La bonita joven rusa superó a la belga Kim Clijsters por 6-4 y 6-2 en 1 hora y 23 minutos; la otra se impuso a la checa Nicole Vaidisova por 7-6 (5) y 6-4 para lograr por tercera vez su pasaje a la final de este torneo.

Sharapova aprovechó que su contricante estuvo muy errática y apenas pudo conquistar 2 de sus 12 chances de quiebre. Esa fue una de las claves del partido. Fue un duelo de ex números 1, pero una de ellas, la rusa, volverá a ese puesto a partir del lunes.

La ganadora del US Open el año pasado accedió por primera vez a la final en el primer Grand Slam de la temporada, después de haber sido eliminada 2 veces en las semifinales; la belga, en cambio, se quedó 4 veces en las semifinales y una vez fue derrotada en la final.

Por otro lado, la menor de las Williams logró una increíble recuperación para tener el boleto a la final. Después de una serie de lesiones (entre ellas, una lesión crónica en una de sus rodillas), en el 2006 apenas jugó cuatro torneos y terminó con un récord de 12-4. Pero a fuerza de coraje alcanzó esta final. Contra Sharapova irá por su tercer título aquí -2 de los 7 Grand Slam que ganó los conquistó en Melbourne-.

Serena, tras la semifinal, declaró:

No puedo creerlo. Fue asombroso y muy rápido. Estoy emocionada. No tengo nada que perder. Volveré a las primeras 20 del mundo y eso significa mucho para mi


La otra finalista, dijo esto de su rival:

Me emociona que se haya recuperado. Llegó a este torneo sin ninguna expectativa y está jugando muy bien. El estar en la final de un Grand Slam requiere de mucho trabajo duro. Ella ganó muchos de estos títulos y a mi me falta mucho para alcanzarla