Cuando algo se termina siempre cuesta asimilarlo. Pero por más que cueste hay que hacerlo, por los mismos cambios que tiene la vida. Y Mariana Díaz Oliva lo asimiló de la mejor manera: “Me preparé mucho para afrontar este momento. Desde principios del año sabía que era el último (de su carrera)”.

El abierto de Bangkok fue su último torneo como profesional. En singles había dado la sorpresa al vencer a la española Anabel Medina Garrigues en la primera ronda, aunque después perdió con la japonesa Nakamura. Le quedaba la participación en dobles junto a la sudafricana Natalie Gandín, con la cual llegó hasta la final y cayó hoy ante la estadounidense Vania King y la croata Jelena Kostanic, por 7-5, 2-6 y 7-5.

Entre los datos estadísticos que podremos decir de la porteña, hay que mencionar que logró su mejor ranking en Julio del 2001, cuando se ubicó en el puesto 42. Su único título de la WTA lo logró en Palermo, Italia, en el 2002. Representó a la Argentina en la Fed Cup desde 97 y participó en los Juegos Olímpicos de Atenas 2004.

En declaraciones al diario Olé (o a Clarín, como más les guste a ustedes), Díaz Oliva expresó: “Ya no disfrutaba del tenis, lo sufría mucho. Físicamente no estaba bien”. Y además se definió tenísticamente como “una luchadora”.

Se fue Mariana Díaz Oliva del tenis profesional. Ya no veremos su garra en todos los partidos, aunque sabremos, por lo que ella mismo dijo, que su decisión fue lo mejor para su vida.


# La despedida.
Foto: WTA.