Por Jorge
Luego de la notable actuación frente a Australia, el capitán de la Argentina, Alberto "Luli" Mancini, sueña con la final de la Davis ante Rusia. Dice que con un equipo unido todo es posible.
"Ya no daba más; quería que terminara para ir a abrazar a todos", le dice a Clarín el capitán Alberto Mancini sobre el último punto del dobles, ése que, al fin de cuentas, cerraba con un moñito su primer gran objetivo desde que asumió su cargo hace ya dos temporadas: llegar a la final de la Copa Davis.
—¿Era como un sueño muy lejano cumplir este paso?
—La verdad es que siempre tuve la confianza enorme de que íbamos a llegar a la final.
Luli, como todo el mundo lo conoce —y le dice, además—, no ha perdido ni la calma ni la compostura. Pero demuestra su felicidad. Ahora posa tranquilo para la foto, firma autógrafos a chicos rosarinos, se saca fotos con los fans. Su papá está cerca, orgulloso de ese hijo ganador.
—¿Es lo más importante que te pasó o nada supera haber sido top ten o haber ganado Montecarlo?
—Esto es histórico. Estamos haciendo algo por Argentina que hacía 25 años que no sucedía. Y con la chance de ganar la Copa. Creo que hoy no te das cuenta de lo que se ha logrado. Cuando pase el tiempo y los chicos empiecen a caer en lo que hicieron, recién ahí van a tomar conciencia.
—¿Esta es la serie que más festejaste tras la de Sydney?
—Todavía no; creo que yo tampoco caí.
Quedan 66 días para la segunda final que Argentina deberá jugar en la larga historia de la Copa Davis. Y Mancini ya está pensando en ella. "Tenemos que llegar a Rusia con un buen tiempo de anticipación, a lo mejor diez días", dice. Pero agrega, y avisa, que: "Rusia no será hospitalario, no nos facilitarán las cosas. Por eso pienso que habrá que ver una alternativa para llegar con una buena puesta a punto".
Al misionero que vive en Rosario también lo tiene en vilo la llegada de su tercer hijo varón. Por eso ahora descansará unos días. Aunque, por lo visto, su cabeza estará pendiente de ese match que comenzará el 1º de diciembre. "El equipo está muy unido, pero no cierro puertas. Hoy, el equipo es éste; mañana no sé".
Conocedor de los tiempos de los tenistas, Mancini es claro cuando dice "los jugadores deben rearmar su calendario. Hay que ver cómo nos organizamos". Organizarse para la Misión Rusia. Justamente, el capitán afirma del rival: "Rusia tiene un equipo muy fuerte en nombres y en juego. Es un conjunto experimentado que sabe cómo ganar. Nosotros, obviamente, no vamos como favoritos. Pero sí con una real sensación de que se puede. Nosotros, luego de ganarle a Australia allá, hemos tenido esa sensación. Perdimos la semifinal con Eslovaquia, pero teníamos la certeza de que podíamos. Y hoy tenemos esa misma sensación".
Desde aquel primer match ante la República Checa, en febrero de 2005 y en el Buenos Aires, Luli luchó por la unión del equipo. Hoy, su tarea va recogiendo frutos. "Desde que asumí tuvimos bajas importantes. Pero hoy estamos en la final. Esto demuestra que un equipo bien conformado y bien unido puede mucho".
Dirigió seis series y ganó cinco. Pero la que viene en la helada Rusia será la más importante de su vida. Allí, Alberto Mancini irá para hacer historia grande.
Fuente: Clarín.

—¿Era como un sueño muy lejano cumplir este paso?
—La verdad es que siempre tuve la confianza enorme de que íbamos a llegar a la final.
Luli, como todo el mundo lo conoce —y le dice, además—, no ha perdido ni la calma ni la compostura. Pero demuestra su felicidad. Ahora posa tranquilo para la foto, firma autógrafos a chicos rosarinos, se saca fotos con los fans. Su papá está cerca, orgulloso de ese hijo ganador.
—¿Es lo más importante que te pasó o nada supera haber sido top ten o haber ganado Montecarlo?
—Esto es histórico. Estamos haciendo algo por Argentina que hacía 25 años que no sucedía. Y con la chance de ganar la Copa. Creo que hoy no te das cuenta de lo que se ha logrado. Cuando pase el tiempo y los chicos empiecen a caer en lo que hicieron, recién ahí van a tomar conciencia.
—¿Esta es la serie que más festejaste tras la de Sydney?
—Todavía no; creo que yo tampoco caí.
Quedan 66 días para la segunda final que Argentina deberá jugar en la larga historia de la Copa Davis. Y Mancini ya está pensando en ella. "Tenemos que llegar a Rusia con un buen tiempo de anticipación, a lo mejor diez días", dice. Pero agrega, y avisa, que: "Rusia no será hospitalario, no nos facilitarán las cosas. Por eso pienso que habrá que ver una alternativa para llegar con una buena puesta a punto".
Al misionero que vive en Rosario también lo tiene en vilo la llegada de su tercer hijo varón. Por eso ahora descansará unos días. Aunque, por lo visto, su cabeza estará pendiente de ese match que comenzará el 1º de diciembre. "El equipo está muy unido, pero no cierro puertas. Hoy, el equipo es éste; mañana no sé".
Conocedor de los tiempos de los tenistas, Mancini es claro cuando dice "los jugadores deben rearmar su calendario. Hay que ver cómo nos organizamos". Organizarse para la Misión Rusia. Justamente, el capitán afirma del rival: "Rusia tiene un equipo muy fuerte en nombres y en juego. Es un conjunto experimentado que sabe cómo ganar. Nosotros, obviamente, no vamos como favoritos. Pero sí con una real sensación de que se puede. Nosotros, luego de ganarle a Australia allá, hemos tenido esa sensación. Perdimos la semifinal con Eslovaquia, pero teníamos la certeza de que podíamos. Y hoy tenemos esa misma sensación".
Desde aquel primer match ante la República Checa, en febrero de 2005 y en el Buenos Aires, Luli luchó por la unión del equipo. Hoy, su tarea va recogiendo frutos. "Desde que asumí tuvimos bajas importantes. Pero hoy estamos en la final. Esto demuestra que un equipo bien conformado y bien unido puede mucho".
Dirigió seis series y ganó cinco. Pero la que viene en la helada Rusia será la más importante de su vida. Allí, Alberto Mancini irá para hacer historia grande.
Fuente: Clarín.

gordo escribió:
El nivel de los jugadores es equiparado de ambos lados. Los Rusos estan teniendo una buena corrida, Safin resurgio, Youxhny esta en un nivel bueno, Tarsunov es tozudo como un herrero, y Davidenko se distingue siempre por su esfuerzo de lucha. Ellos van a contar con la ventaja envidiable de ser locales. Esperemos que nuestro as de espadas, Nalbandian, llegue en su mejor condicion fisico-mental, los demas integrantes del equipo formaran un fuerte apoyo y pueden distinguirse si llegan en condiciones optimas. Es muy dura la llamada, pero hay suficiente talento como sobresalir y ganar la copa.