Por un lado, el misionero José “Chucho” Acasuso estará triste, se mirará al espejo y no podrá creer el torneo que se le escapó de las manos; pero por el otro lado, sabe que en el polvo de Stuttgart hizo un gran torneo.

El tenista hincha de Racing tenía casi ganado el Mercedes que la organización del ATP alemán da cómo premio, ya que el partido con el español David Ferrer estaba un set arriba y en el cuarto periodo 5-1 con su saque. Nosotros en nuestros hogares dijimos que ya estaba todo cocinado, pero lo peor fue que dio la impresión que Acasuso dijo lo mismo.
Lo que vendría después es historia conocida, Ferrer dio vuelta el match, el misionero no aprovechó un match point y luego le vinieron los famosos dolores musculares, producidos por la tensión que le generaba el encuentro, que a pesar de todo no impidieron que pueda terminar con un digno 6-4 en el quinto.

Pero todo no se puede quedar con el partido decisivo, ya que en el torneo se vio un buen nivel de José, de hecho le alcanzó para lograr su mejor puesto en el ranking, 26to.
Principalmente se puede destacar una mejoría en su saque.

Si a “Chucho” no lo afecta psicológicamente el partido de ayer, por el nivel que viene manteniendo se perfila cómo el segundo singlista (el primero todos sabemos que es el “Rey” David) para el enfrentamiento entre Argentina y Australia por las Semifinales de la Copa Davis. Bien merecido lo tendría.