Cañas y Nalbandian festejan la victoria en el dobles


Los especialistas dicen que el dobles es el partido clave de un partido de Copa Davis. Razón no les falta. Puede definir una serie o marcar la ventaja para uno de los dos equipos.

Conscientes de eso, David Nalbandian y Guillermo Cañas, los jugadores del equipo argentino elegidos por Alberto Mancini para disputar este punto, salieron a jugarse la vida frente a los suecos Jonas Bjorkman y Robert Lindstedt. Y el resultado fue favorable: victoria por 7-5, 6-4 y 6-4 en 2 horas y 17 minutos.

Que no sería un partido fácil todos lo sabían. Los suecos son mejores doblistas que los argentinos, que eran dos singlistas. Jonas Bjorkman, de 36 años, fue número 1 en esta especialidad y ganó 51 títulos, además de haber sido número 4 en singles en 1997. Metía miedo.

El comienzo fue muy parejo. Tanto que no se sacaron ventajas y llegaron igualados a 5-5. Pero un mal juego de saque de Bjorkman le dio el primer quiebre a los argentinos, que cerraron el parcial en el juego siguiente.

Después, el segundo parcial fue casi lo mismo. En el noveno game (4-4), Lindstedt cedió el servicio y Cañas abrochó el set, luego de 7 set points, salvando 1 punto de quiebre antes.

El final alegre se estaba acercando. Lindstedt volvió a perder su saque en el quinto game (2-2), pero los suecos quebraron por única vez el saque argentino a Cañas en el 8° (4-4). Una doble falta de Bjorkman para un nuevo quiebre argentino y el final con el saque de Nalbandian, la victoria y el estallido del público.

La serie quedó con Argentina arriba por 2-1. Mañana, desde las 10, David Nalbandian buscará abrochar el pase a semifinales contra Robin Soderling y, más tarde, Cañas, Mónaco o Acasuso (depende del resultado de David y de cómo esté cada uno) frente a Thomas Johansson. Por un nuevo grito.