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05/03Los 5 momentos que le marcaron la carrera a Coria (parte 2)
Por Santiago
Guillermo Coria y la 2° parte de los 5 momentos que le marcaron la carrera


Ayer hablábamos de los momentos que hicieron que el argentino Guillermo Coria derive en todos los problemas que hoy tiene al entrar en una cancha. Hoy continuamos hablando de ellos, con los otros 3 momentos que tuvieron influencia en la mentalidad o en el juego del Mago. Seguramente en uno o dos de ellos no van a coincidir, y es bueno que nos lo hagan saber:

3) La lesión y posterior operación en el hombro:

Guillermo recién entraba al top ten, luego de alcanzar la semifinal en Roland Garros 2003. Volvió en Wimbledon, en el césped siempre esquivo para el tenis argentino.

En su debut tuvo enfrente al belga Olivier Rochus. Fue derrota por 7-5, 7-6 (4) y 6-3, pero eso fue lo de menos. Lo peor era una lesión en el hombro, que no tuvo consecuencias en sus resultados de ese año.

Para probar eso están los títulos en Sttutgart, Kitzbuhel y Sopot en 3 semanas consecutivas. Estaba intacta la magia y la lesión no le provocaba mayores problemas. Hizo octavos en el US Open de ese año, y como consecuencia de aquella fantástica temporada fue a Houston a jugar la Masters Cup.

A fines de abril de 2004 decidió operarse y perderse los Juegos Olímpicos de Atenas, en Grecia. Poco después llegó su final en Roland Garros, de la cual ya hablamos antes, y se único buen resultado en césped (la final perdida contra el francés Michael Llodra en 's-Hertogenbosch, Holanda).

En su último partido antes de la operación se retiró ante el peruano Luis Horna en la 1° ronda del Masters de Toronto. Su vuelta se produjo en la Copa Masters de Houston, con 3 contundentes derrotas frente al ruso Marat Safin, el británico Tim Henman y el estadounidense Andy Roddick.

Volver le costó, y mucho. Apareció en una final de vuelta en Montecarlo, contra el que le empezó a quitar el puesto de mejor jugador en polvo de ladrillo desde esa final, el español Rafael Nadal. Cayó en 4 sets. Pudo tener revancha 3 semanas más tarde, en la final de Roma, pero se le negó otra vez al perder en 5 sets en la final más larga de la historia de los Masters Series (5 horas y 14 minutos), frente al mismo rival.

Luego de ello, lo conocido: el problema de las dobles faltas (¿el hombro tiene algo que ver?) y unos meses después, el gran parate por 13 meses.

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04/03Los 5 momentos que le marcaron la carrera a Coria (parte 1)
Por Santiago
Guillermo Coria y los 5 momentos que le marcaron su carrera


Guillermo Coria es apodado como el "Mago". Podía ganar o perder, pero siempre que jugaba un partido el público se entretenía. Fue uno de los máximos exponentes en la generación de la última década de La Legión Argentina y el mejor jugador de polvo de ladrillo en el 2003 y 2004.

Tiene -aún continúa en actividad y tiene 26 años, por lo cual es joven y puede dar mucho más- muchas virtudes, pero la que más destaco es cómo tiraba los drop shots (tiros cortos): de manera fantástica. Como la mayoría de sus compatriotas contemporáneos, su juego es mejor en polvo de ladrillo que en superficies rápidas.

Con su compatriota Gastón Gaudio dividió al público argentino en dos corrientes: los fanáticos de Gaudio y los fanáticos de Coria, como si fueran Boca y River en el tenis. Su carrera tomó una curva descendente a partir del 2005, y a continuación voy a dar una lista de 5 momentos que hicieron que Coria haya salido de los puestos de los que nunca debió salir:

1) Final de Roland Garros 2004, derrota contra Gastón Gaudio:

El sueño de todo argentino que se dedica a jugar al tenis es ganar una vez Roland Garros. Después de 2 semanas al más alto nivel, el tenis tenía una definición histórica en el Grand Slam de polvo de ladrillo: una final entre argentinos.

Coria estaba en el mejor momento de su carrera: campeón en Buenos Aires y Montecarlo y finalista en Miami y Hamburgo, llegaba a ese torneo como número 3 del mundo y gran favorito. En cambio, Gaudio llegaba a esa definición con la final de Barcelona como único antecedente.

El Mago venció a Tim Henman en la semifinal por 3-6, 6-4, 6-0 y 7-5, mientras que el Gato había superado a su compatriota David Nalbandian por 6-3, 7-6 (5) y 6-0. Entonadísimos llegaban ambos y prometían un gran duelo para quedarse con el primer Grand Slam para Argentina desde la época de Guillermo Vilas.

Un arranque arrollador puso 2 sets arriba a Coria. Contundentes 6-0 y 6-3 hacían pensar que, salvo una catástrofe, se iba a adjudicar el título. Y la catástrofe tuvo forma de lesión.

Tal vez por sentirse perdido, el Gato le dio a sus golpes con más precisión y se llevó el tercer set por 6-4. Al comenzar el cuarto parcial, Coria sufrió calambres en su muslo izquierdo y le dijo a su padre que no podía más. No se pudo mover en todo ese set y Gaudio lo ganó por 6-1. La definición, entonces, estaba en el quinto set. A matar o morir.

Guillermo se adelantó 4-2 y se encaminaba a la gloria. Se lo notaba mejor físicamente que en la anterior manga y trataba de acortar la duración de los puntos para cansarse lo menos posible. A partir de ahí, se le hizo la luz a Gaudio: la clave estaba en moverlo de lado a lado.

El final del partido estaba cerca. Coria desperdició 2 match points con el saque de su oponente estando 6-5, y Gaudio quebró en el siguiente game. Ahí supo que no se le iba a escapar el partido y así fue.

Las lágrimas de Guillermo Coria en la conferencia de prensa posterior a la entrega de premios van a quedar guardadas en la mente de todos. No podía enganchar 2 frases seguidas entre tanto llanto. No importaba en aquel momento: cualquiera que tenía noción de la causa podía apostar que al año siguiente se le iba a dar. La lesión en su hombro y la explosión del español Rafael Nadal se lo negaron.

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