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20/10Separación de Gaudio y Kloosterboer
Por Luis
¿Gastón sufre de amores?
El rumor que se corre entre la prensa y los espectadores es que el bajón anímico y por consiguiente tenístico de Gastón se produjo ante la ausencia, separación de su novia Marcela Kloosterboer.
El final que encontró Gastón Gaudio en el Master Series de Madrid fue inesperado. En primera ronda se encontró con Nicolas Massu. El Gato entró a la cancha desganado, desmotivado, pareciendo no haber entrado en calor.
3-0 para Massu en 5 minutos y el Chileno se vio contagiado por esa pereza y el Argentino ganó 5 games consecutivos. El primer set se lo llevó sin hacer nada por 6-4.

Nuevamente el segundo set fue igual 3-0 para Massu, esta vez el chileno se mostraba con mayor entusiasmo y sobre todo ganas, lo único que le hacia falta para ganar. Gastón encontró un par de games en el set pero no pudo y no quiso hacer nada y perdió el segundo set y como saben abandono aduciendo una molestia / lesión.

La actitud del Gato sorprendió a todos, nadie sabía la razón de su abandono, pero tampoco de su desgano y desmotivación. Durante el encuentro no gesticuló, no reaccionó ante nada, no le interesaba y por sobre todo no mostraba síndromes de dolor o incomodidad ante ningún golpe. Esto llamo la atención hasta del propio Massu y el árbitro.

Durante el encuentro dijo dos frases.

* En el primer set luego de perder una pelota, “La con… de tu madre”
* Al terminar el segundo set a Franco Davin, “Me voy”

Más bien serían problemas personales en los cuales va a ser muy difícil encontrar la verdad, pero dudo que haya sido un problema de alguna lesión. Ya veremos en el próximo campeonato si aparece la bella dama o si se confirma de forma oficial la solteria de Marcela.

Marcela Kloosterboer y Gaston Gaudio
19/10"Si no se trabaja en serio, el tenis femenino desaparece"
Por Jorge

Recién retirada, a Mariana Díaz Oliva le preocupa el futuro. Creará una academia e intentará ayudar a las chicas que surjan.

Mariana pide un cortado, que le traen al instante. Toma un sorbo, casi insignificante, y arranca la charla con Olé, cuatro días después de su retiro del circuito. Pasó poco tiempo, pero ya tiene proyectos en mente: "Siempre dije que cuando largara iba a estudiar periodismo deportivo. Noto que la mayoría de los periodistas de tenis se equivocan mucho en el análisis que hacen, especialmente en los partidos de mujeres que se transmiten en la tele. A veces dicen ''esta jugadora es desconocida'' y la mina tiene cinco títulos WTA o le ganó a una top ten. Yo creo que podría ser útil: cuando veo un partido, me doy cuenta si tal jugadora se va a cagar o no, sé qué es lo que está sintiendo en ese momento... Igual, voy a postergar el estudio un tiempo, tengo otros planes por ahora".

—¿Cuáles?

—Primero, voy a casarme y a pensar en formar una familia junto con mi novio, Pablo. Pero, además, quiero seguir ligada al tenis. Con María José Gaidano (NdeR: ex tenista) y mi hermano Diego vamos a manejar una academia. La idea es crear un centro de alto rendimiento, pero con precios razonables. Tener un nombre dentro del tenis no me da derecho a cobrar lo que me dé la gana. El tema económico es clave: muchas chicas dejan de jugar porque no tienen recursos.

—Cuando decís chicas, ¿significa que será una academia para mujeres?

—No, la idea es que los chicos también practiquen. Aunque, desde mi lugar, quiero ayudar especialmente al tenis femenino. Está muy claro que en este país, los varones tienen más chances de progresar: hay un ATP, un challenger, un montón de futures...

—¿Y las chicas?

—Tienen pocas posibilidades de mostrarse. Hay algunos torneos ITF, pero no alcanza. Me preocupa el momento que pasa el tenis femenino: yo me retiré, Paola Suárez parece que lo hará en 2007; sólo quedan Dulko, Salerni y Clarisa Fernández. Si no se trabaja en serio, el tenis femenino desaparece en Argentina.

Cinco minutos después del primero, Mariana toma un segundo sorbo del cortado. Ella ni lo advierte, sigue metida en la charla, que cambia de rumbo.

—¿Qué sentiste en tu último partido (en dobles en Bangkok) en el circuito? ¿Te emocionaste?

—Dentro de la cancha no, quizá porque no me había dado cuenta. Pero cuando llegué al hotel, recordé todos los momentos que viví gracias a este deporte y sí, me emocioné bastante.

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